Forum

Avisos
Borrar todo

Goblinburgo. Ciudad de Goblins.


Fasa_Ape
(@fasa_ape)
Acólito de Confianza
Registrado: hace 5 meses
Respuestas: 54
Iniciador de tema  

Aunque los elfos nos consideran enclenques y débiles mentales, los goblins somos una sociedad avanzada y moderna, muy por encima del nivel de ¡esos malditos elfos!.

Nuestra capital, Goblinburgo, se encuentra en los Pantanales Rancios, sus calles son elegantemente estrechas, cubiertas con ese fanguillo con una fina costra verde y dura por encima. Los elfos dicen que esto, junto a la falta de alcantarillado son la causa de que la lepra sea endémica en esta ciudad.

Eso es envidia, claro, como los elfos se pasan la vida obligados a vivir entre flores apestosas y bosques, se quejan de lo bien que nos lo hemos montado los demás.

Por si fuera poco tener la más brillante de las joyas por capital, nuestro sistema político, es perfecto.

Todos los días tenemos dos reyes, mínimo, como no tienen tiempo de legislar, ninguno comete errores, luego, nuestros gobernantes, jamás se han equivocado.

Claro está, a veces surgen complicaciones.

Por ejemplo, la semana pasada, al rey Ramiro Aliento Gato, irónicamente, se lo llevó un gato en la boca.
(Nota: recordar a Pepe Pinchos que tenemos que desgatificar)

Esto, inicio un grave conflicto, dado que planteaba dos problemas;

Primero: No dio tiempo a que nadie se decidiera a asesinarlo, luego no tenía sucesor, y no íbamos a ir a buscar al gato para coronarlo.

Segundo: Es tradición que el nuevo rey se coma a su predecesor, teníamos ya cocinado a Jacinto Rascatripa y va el gato y se lleva a Ramiro Aliento Gato. ¿Y qué podíamos hacer con Jacinto, quien se lo comía ahora?.

Estos obstáculos insalvables se resolvieron gracias al famoso sentido común goblin.

Nos juntamos todos los ministros e iniciamos un debate; nos dimos puñetazos, bofetones con la mano abierta, nos medimos el lomo, nos dimos buenas toñinas, nos metimos los dedos en los ojos, alguien me arrancó media oreja. Bua, fue fenómeno, como nos lo pasamos ¡no como esos malditos elfos! ¡envidiosos!.

Tras este constructivo ejemplo de la perfección de nuestro sistema de valores, decidimos ir al estercolero para secuestrar al goblin más mugriento, coronarlo y esperar a que la naturaleza siguiera su curso.

Efectivamente, a la media hora fue asesinado, restaurando así el orden natural de las cosas y demostrando una vez más que nuestro sistema político es perfecto. Por cierto, lo preparamos al ajillo, porque al ajillo todo esta bueno.

Este tema fue modificado hace 4 semanas 2 veces por Fasa_Ape
Este tema fue modificado hace 3 semanas por Fasa_Ape

sindulfo, Alegorn y Donchaves les gustó
Citar
Fasa_Ape
(@fasa_ape)
Acólito de Confianza
Registrado: hace 5 meses
Respuestas: 54
Iniciador de tema  

Por supuesto, aunque nuestra sociedad es perfecta e idílica, también tenemos problemillas.

Tenemos un problema estructural con el gamberrismo.

Todo empezó, cuando un Balltuber (si que pasa, los goblins nos comunicamos con bolas de cristal, ¿por quien nos tomáis? no vivimos en cuevas, ni que fuéramos enanos).
El caso es que el calvus, un Balltuber especialmente vago y repugnante, puso de moda lanzar cosas con catapultas, empezaron lanzando vegetales y huevos podridos (que puta manía de jugar con la comida) ahora lanzan ponis.

El otro dia, sin ir más lejos, uno de estos gamberros, lanzó un poni, con la mala fortuna de que cayó de culo sobre la ñora Ambrosia Costra, quedando esta atascada hasta la cintura en el ano de la bestia, que asustada por el impacto y la repentina penetración salió corriendo, haciendo imposible el rescate de la desafortunada ñora Ambrosia.

Bua, ¡como nos reimos!, pero claro, hacerle eso a una señora mayor goblin está feo.

Esto ha abierto un debate.

Por una parte; quien le vende las catapultas a los gamberros, somos nosotros, ya que tras la última guerra (si, esa que le declaramos a los elfos el mes pasado, pero no se enteraron y al final no fue nadie) tenemos un gran excedente de máquinas de guerra mortales.

Por otra parte; le estamos cobrando a la ciudadanía la tarifa de protección anti gamberros, mientras les tiramos ponis y nos echamos unas risas, y eso nos da mala conciencia.

Aunque llevamos días dándonos de bofetones, perdón, debatiendo, aún no se ha llegado a una conclusión.

Con todo y con eso, la vida en Goblinburgo sigue siendo idílica y maravillosa.
Así de perfectas son las cosas en el mundo de los goblins.


sindulfo, Alegorn y Donchaves les gustó
ResponderCitar
Fasa_Ape
(@fasa_ape)
Acólito de Confianza
Registrado: hace 5 meses
Respuestas: 54
Iniciador de tema  

Esta mañana, Goblinburgo ha sufrido una crisis política sin precedentes.

El rey Ramiro Aliento Gato, ha regresado, resulta que no estaba muerto, que el gato se lo llevó, pero que no quería comérselo, que se ha pasado una semana lamiendolo ¡Dice el desgraciao!

Claro, esto no ha pasado nunca, y en una sociedad dinámica y avanzada como lo es la goblin, esto es un problemon, ahora no sabemos qué hacer ¿le devolvemos la corona? pero ya ha tenido como mínimo treinta sucesores ¿Y que hacemos con Eusebio Rosca Chapa, nuestro rey actual, le damos una navaja a Ramiro para que le haga cosquillas? pero eso no sería justo con el que lleve las últimas dos horas planeando matar a Eusebio.

Así que nos hemos tenido que juntar los ministros.

La sesión extraordinaria, ha comenzado con la elegancia y educación que se espera de las más altas y distinguidas instituciones goblins, centrandonos desde el principio de nuestras conversaciones en: darnos manguzadas en la cepa de la oreja, hostias como panes, pellizcos en los pezones, y alguien me ha saltado tres dientes. Bua ¡ha sido fenómeno!

Aunque habría sido un debate mucho mejor, si el ministro de agricultura, no se hubiera ido a llorar a un rincón, gritando que a él no le pegamos porque no le quiere nadie, y que algún día se morirá y todos lo sentiremos mucho (deseándolo estoy).

Al final, no pudiendo tomar una decisión, creímos que lo más conveniente es, que Ramiro se vaya a vivir con su nueva madre (el gato) hasta que sepamos qué hacer.

A tal efecto, hemos cargado a Ramiro en una de las catapultas de los balltubers, lo hemos atado y amordazado (para que no saque brazos o piernas de la cesta durante el lanzamiento y se haga daño).

Como tendra que alimentarse, además de untarlo con aceite de hígado de bacalao, se le ha pegado al cuerpo todo el pescado y hierba gatera que se ha podido reunir, y lo hemos lanzado hacia donde estimamos esta la guarida del gato.

Esperamos que Ramiro Aliento Gato haya llegado bien a su nuevo hogar, y que se mantenga a salvo durante el tiempo (indefinido) que tardemos en redactar alguna nueva ley (o algo) que dé cobertura legal a la figura del rey emérito.

Si es que hay que saber cuándo morirse, que lo hemos dicho mil veces, que aquí los únicos insustituibles somos los ministros. Y no todos (tengo que encontrar la forma de sentar en el trono al ministro de agricultura ¡para que luego vaya diciendo que no le quiere nadie!).

Esta publicación ha sido modificada el hace 3 semanas 7 veces por Fasa_Ape

sindulfo y Donchaves les gustó
ResponderCitar
Fasa_Ape
(@fasa_ape)
Acólito de Confianza
Registrado: hace 5 meses
Respuestas: 54
Iniciador de tema  

A las siete menos cinco minutos de la mañana, el rey Antonio Moco Pardo, ha aparecido muerto en su cama.

Aun que en un principio se barajo la muerte natural, como causa del obito, la caja fuerte que ocupaba el lugar donde devia estar su cabeza, nos hizo sospechar, que podría existir una remota posibilidad de que fuera un asesinato.

No siendo el trono reclamado por nadie, nos vimos en la obligacion de actuar de oficio e iniciar una imbestigacion, ya que algunas veces, algun goblin expecialmente timido o humilde, tira la piedra (en este caso la caja fuerte) y esconde la mano.

Tras encontrar un calcetín sudado tirado en las cercanías de los aposentos reales, y dárselo a oler a uno de nuestros mejores garrapatos sabuesos, las pesquisas nos llevaron directamente a la casa de Adolfo Culo Rana, ministro de agricultura falto de cariño.

Tras derribar (educadamente) la puerta de la vivienda, los ministros entramos en tromba en el dormitorio del nuevo rey, al grito de: ¡el rey ha muerto viva el rey!.

Sacamos a Adolfo de la cama, quien, tras ser informado de la situación, y sin duda encantado y feliz por haber sido descubierto tan pronto, comenzo a gritar: ¡Yo no he sido! ¡Yo no he sido!.

¡Pero que humilde es nuestro nuevo rey!.

Tras tirar de él (y de su ropa de cama, a la que parecía tener gran aprecio ya que se negaba a soltarla) llegamos a la sala de banquetes reales, donde ya le esperaba un suculento Antonio Moco Pardo cocinado al pil pil.

Adolfo Culo Rana, exministro de agricultura falto de cariño, procedió a comerse a su antecesor, convirtiéndose así en rey de los goblins, aunque tuvimos que meterle la comida en la boca y hacerle, perdón, ayudarle a masticar (no llevaba ni cinco minutos de rey y ya quería que lo hiciéramos todo por el, ¡qué diablillo!).

La ceremonia, fue preciosa, se llevó a cabo entre gestos, que solo se pueden describir como de placer, por los finos matices de la carne de su antecesor, llantos, sin duda de alegría y, gritos exaltados de: ¡Yo no he sido!¡No quiero ser rey!¡Quiero vivir!.

¡Ay!, ¡qué fantástico es nuestro nuevo rey! ¡que forma tan humilde de aceptar un ascenso!.

Solucionado el tema de Adolfo Culo Rana, el ministro de agricultura aguafiestas, por fin podremos debatir como es debido.

Adolfo debería verle el lado bueno a su nueva situación, al menos no a tenido que recitar el nombre de todos sus predecesores, como hacen los enanos. 

¡Que suerte tiene de ser un goblin! Y de que el sistema político de Goblinburgo, sea tan perfecto y maravilloso.

Esta publicación ha sido modificada el hace 3 semanas 4 veces por Fasa_Ape
Esta publicación ha sido modificada el hace 2 semanas 4 veces por Fasa_Ape

Learntofly y Donchaves les gustó
ResponderCitar
Learntofly
(@learntofly)
Estimado Acólito
Registrado: hace 10 meses
Respuestas: 162

Fasa_Ape le gustó
ResponderCitar
Fasa_Ape
(@fasa_ape)
Acólito de Confianza
Registrado: hace 5 meses
Respuestas: 54
Iniciador de tema  

@Leatntofly, Mcmorrigan, lo que se ofrece es lo que ya tengo aquí. Muy pocas, por no dececir ninguna lectura, puede rivalizar con lo que aquí se ofrece, por eso, no creo que participe, porque creo que al final contribuir en exclusiva con noviembre nos engrandece a ambos, más a mi que a noviembre, ya que al fin y al cabo no puedo más que dar gracias por ser leido, ya que no soy más que un pobre mono con una máquina de escribir ante La Voz. 

Esta publicación ha sido modificada el hace 2 semanas por Fasa_Ape

Learntofly le gustó
ResponderCitar
Learntofly
(@learntofly)
Estimado Acólito
Registrado: hace 10 meses
Respuestas: 162
 

@fasa_ape. Se ve que tus goblins son caseros, y lo entiendo, nada como el hogar De Profundis. : )


Fasa_Ape le gustó
ResponderCitar
Fasa_Ape
(@fasa_ape)
Acólito de Confianza
Registrado: hace 5 meses
Respuestas: 54
Iniciador de tema  

Anoche, se jugó el clásico de Garrapatobol, entre los Topos de los Pantanos y las Ratas de Goblimburgo, arbitrando el honorable Augusto Pan Duro, colegiado de la federación de Garrapatobol de Goblinburgo, sita en: calle Pezuñas, 3, primero bajo.

No creo que sea necesario presentar este deporte, espejo de los más altos ideales de deportividad y fair play goblin, por lo que pasó directamente a narrar el encuentro.

Justo después del pitido inicial, Augusto Pan Duro, colegiado de la federación de Garrapatobol de Goblinburgo, sita en: calle Pezuñas, 3, primero bajo, fue golpeado por la espalda con un garrote, por Donato Uña Negra, capitán de los Topos de los Pantanos.

Hemos de recordar, que en este deporte, los palos, palos afilados, garrotes con clavos, piedras, botellas rotas, puños americanos, motosierras y trabucos naranjeros, son totalmente legales (siempre y cuando no los vea el árbitro).

Una vez el colegiado quedó fuera de combate (Donato se aseguró, golpeándolo no menos de diez veces en la cabeza), el encuentro comenzo realmente, viendose grandes jugadas en las que se incluían: puñetazos, mordiscos, zancadillas y se pudo ver, como un grupo de fans exaltados de las Ratas de Goblimburgo, saltaron al campo, sujetaron al entrenador de los Topos, y procediendo a su linchamiento a base de: bofetadas con la mano abierta y patadas en los tobillos.

Aprovechando el caos, Atanasio polvorilla, rey de los goblins, fue arrojado al campo de juego desde el palco real, por Eulalio Pocas Luces,que procedió a celebrar su nueva posición social brincando de alegría.

La alegría le duró poco, ya que, Andolfa Raspa, repitió la artimaña que Eulalio había llevado a cabo anteriormente con tanta astucia, cayendo este sobre su predecesor, y siendo pisoteados los dos, hasta la muerte, por los jugadores de ambos equipos.

Aún no hemos sido capaces de despegarlos del suelo, así que el banquete real aún no ha podido celebrarse, a pesar del ofrecimiento de la reina Andolfa de comerse a sus predecesores "aunque estén un poco manchados de césped".
(Tampoco es que haga falta, lo del banquete nos lo inventamos los ministros. Teníamos curiosidad por ver hasta donde esta dispuesta a llegar la gente para ser rey y, ese dia habiamos bebido, pero sobre todo, lo hicimos por las risas).

Volviendo al partido. Tras dos horas en las que se repartió mucho juego, el honorable Augusto Pan Duro, colegiado de la federación de Garrapatobol de Goblinburgo, sita en: calle Pezuñas, 3, primero bajo, recuperó la conciencia, dando así por concluido el encuentro.

Finalmente el partido se resolvió con: una veintena de lexionados graves, tres craneos rotos, cinco luxaciones de rodilla, treinta y cinco heridos de diversa consideración por arma blanca, dos reyes muertos y un garrapato perdido. Bua ¡que partidazo!.

¿Quién ganó? pues no lo sabemos, porque el árbitro, al recuperar la conciencia y ver a todo el mundo usando armas, siempre lo anula, por eso lo repetimos todas las semanas desde hace cien años.

¡Que maravillosa es la vida en Goblinburgo!

Por cierto, si alguien ve a Flaaffy (el garrapato perdido) por favor, que nos lo devuelva, solo tenemos ese balón.

Esta publicación ha sido modificada el hace 1 semana 4 veces por Fasa_Ape

ResponderCitar
Compartir: