A los artistas que lean esto

A los artistas que lean esto | Noviembre Nocturno

A los artistas que lean esto

Para los ilustradores, artistas, diseñadores, viñetistas y otros diletantes de las Tierras del Sueño que lean esto.

 

Es un hecho que el espectador no suele ser consciente de lo complejo de los procesos creativos y económicos en las artes ilustrativas. Cada vez me apasiona más la ilustración (en todas sus formas y maneras). No sólo por el atractivo natural que despiertan las artes, también porque cada vez aprendo más de sus mundos y sus gentes. Gracias a nuestras radio-ficciones, hemos encontrando nuevos y grandes amigos, muchos de ellos artesanos de la tinta tradicional y digital;  dibujantes e ilustradores, que pasan muchas horas (demasiadas) frente a la mesa de trabajo. Los quebraderos de espalda y dolores de cabeza, los malestares de muñeca y los titánicos empachos las vísperas de entrega.

 

Este contacto ultradimensional con el gremio, me ha llegado gracias a Noviembre Nocturno. Son muchos los que llenan esas horas de trabajo y creación con audio-libros y relatos y ficciones varias, algo que no distraiga la mano o la mirada, pero que mantenga la mente ocupada más allá de la página. Así, buscando algo con lo que entretenerse, por fortuna o accidente se topan con nuestro podcast y, posiblemente guiados por cierta falta de cordura, nos escuchan.

 

A todos ellos, a todos vosotros, que nos habéis escrito muchas veces, que nos enviáis vuestros dibujos y diseños, quería dedicaros este humilde escrito.

 

Admiro la profesión del dibujante, más todavía en los tiempos que corren. Muchos de los que nos comparten sus historias habitan un mundo épico y quimérico entre los márgenes de su mesa de trabajo. En esa mesa y en  sus lindes se deslizan los lápices y rotuladores del ingenio, que de tanto en tanto se precipitan al vacío infinito. Esa mesa es un mundo que se me antoja increíble e inenarrable. Como una mezcla de alquimias y magias y epicismos sin fin que culminan con una explosión de evocadora genialidad en la que nace la obra.

 

Pero detrás de cada detalle, de cada viñeta, hay un trabajo inmenso, muchas veces (la mayoría) poco reconocido económicamente, otras muchas monótono y tedioso; muchos malos momentos y también duras decisiones. Porque, mal que  nos pese, la profesión del artista está muy denostada. Dibujar demasiado bien hoy puede ser un don maldito. Cuando uno es consciente de que es lo suficientemente bueno, cuando le pone empeño y esfuerzo y voluntad y aprendizaje. Cuando se convierte en un profesional, que más allá del talento es un artista con todas las letras; cuando se deja el alma y la vida y el corazón en esto y la respuesta que devuelve el mundo es un silencio sepulcral y hueco, es en ese momento cuando todos debemos apoyar a ese artista anónimo que se traga el orgullo cada día sin poder cubrir sus necesidades básicas, tan sólo para entregarse a aquello en lo cree.

 

Hoy todo se basa en el dinero. Parece que uno sea un caprichoso si quiere vivir de su artes, por buenas, meritorias y necesarias que sean. Las artes, no digamos ya las ilustrativas, siguen formando parte de un limbo mediático y social, en el que muchas veces sólo se considera la frase «vivir del cuento» en su versión más insultante. Pero las artes y los cuenta-cuentos, el arte en general, y la ilustración en concreto, son parte de esta civilización desde que el hombre surgió arrastrándose del barro. Contar historias nos ayuda a recordar, a reflexionar, a preguntarnos y replantearnos el mundo. Ilustrar esas historias es darles vida, muchas veces a través de la fantasía, a través de mundos imaginarios e improbables, de arquitecturas imposibles y anatomías caprichosas, pero siempre con el ímpetu que nos empuja a construir algo que merezca la pena contarse y contemplarse.

 

Y lo más triste es que no empiezan a reconocer al artista hasta que vende su obra. Y no basta con una o dos láminas firmadas aquí o allá. El artista debe ganarse muy bien la vida para merecer el apelativo. Si no vendes no vales, incluso si no estás interesado por vender, la sociedad sólo reconocerá esta o aquella obra cuando haya sido debidamente sellada y cuantificada y empaquetada y distribuida y catalogada y pasada por caja. Y así se pierden en la marea de los tiempos muchos de los grandes, que por falta de suerte o acierto no llegan a asomar la cabeza en el complejo entramado que hay detrás de toda industria.

 

Por eso me alegro de que las comunidades de seguidores sean cada vez más comunidades de micro-mecenas, me alegra ver que el crowdfunding y las cooperativas de artistas son ya una realidad en Internet. Algo que está cambiando el mercado y el mundo, y que está dando mucho que hablar en las oficinas de las grandes empresas.

 

Y por eso también aprovecho este post, amigos, para desearos suertes y ánimos, con el optimismo sincero del que cree firmemente en su locura, espero que todas las historias que nos llegan cada semana tengan un buen final, porque merecen tenerlo y porque, como dijo el sabio: «Mucha gente pequeña en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas pueden cambiar el mundo» (Eduardo Galeano)

 

Ilustración de portada, Don Quijote leyendo novelas de caballerías, por el Maestro Gustave Doré

4 Comments
  • Los individuos en cuyo árbol genealógico figura el detestable apellido PICKMAN, os damos las gracias por estas esperanzadoras palabras.

    Siniestros saludos.

    mayo 23, 2016 at 2:48 pm
  • De parte de un ilustrador que trabaja de todos menos de ilustrador, GRACIAS.

    mayo 23, 2016 at 11:04 pm
  • Buena noche compas, este mensaje me ha animado a seguir luchando por mis ideales, mis sueños y mi locura, hoy fue un día de mierda (me encuentro estudiando ilustración) y fui el peor de la clase, me siento apaleado, además de enfrentar bastantes problemas de salud, como los que mencionan en el post, especialmente el de la espalda, pero al leer esto recargue pilas ( yo fui uno de los que hace poco les compartio la ilustración del terrible anciano basada en su relato) y me cuesta seguir luchandp en estos dias, con tanta ira, frustración y dolor que alfin y al cabo es lo que intento expresar a través de mi arte, los sigo desde hace unos años, y sus relatos son para mi uno de los mejores placeres de la vida, los admiro y espero algún día puedo conocerlos y trabajar con ustedes, a todos los que se tomaron la molestia de llegar hasta aquí los invito a que se contagien de un poco de locura y pasen por mi página de facebook «lobo diseña locura»y le den «me gusta» eso me ayudaria demasiado para llegar a más lectores primigenios, mil gracias por leer!

    mayo 24, 2016 at 4:09 am
  • Francisco ciego
    Responder

    Gracias los escucho por ivoox desde mexico y a seguir quemando tinta

    junio 14, 2016 at 3:05 am

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