«La aldea encantada» de Alfred E. Van Vogt

La Aldea encantada de Noviembre Nocturno Art by Bonifasko

«La aldea encantada» de Alfred E. Van Vogt

 

 

Marte, el cuarto planeta más próximo al Sol. Recibió su nombre en homenaje al dios de la guerra de la mitología romana, el Ares de los griegos, también es conocido como «el planeta rojo» debido a la apariencia rojiza que le confiere el óxido de hierro predominante en su superficie. Es un planeta telúrico con una atmósfera delgada de dióxido de carbono. Posee dos satélites pequeños, Fobos y Deimos. Parece, a primera vista, muy semejante a la Tierra.

 

Hay casquetes polares de hielo, blancas nubes a la deriva, furiosas tormentas de arena, rasgos que cambian estacionalmente en su superficie roja, incluso un día de veinticuatro horas. Es tentador considerarlo un mundo habitado. Se ha convertido en una especie de escenario mítico sobre el cual proyectamos nuestras esperanzas y nuestros temores terrenales. Pero las predisposiciones psicológicas en pro y en contra no deben engañamos. Hasta la fecha no se ha podido demostrar que haya nada más allí que polvo y desolación. Pero Marte es un mundo de maravillas. Sus perspectivas futuras nos intrigan más que el conocimiento de su pasado. En nuestra época hemos escudriñado las arenas de Marte, hemos afirmado allí una presencia, hemos dado satisfacción a un siglo de sueños.

 

El escritor canadiense Alfred Elton Van Vogt ofrece toda una colección de evocadoras imágenes en nuestro relato de esta noche. Un homenaje, pavoroso en ocasiones, al espíritu de la exploración espacial, a las infinitas versiones posibles de ese Marte que crece en nuestra imaginación, a la soledad del espacio y sus avatares. Se dibujan las líneas trazadas por toda buena historia del aventurero solitario. De hecho, como buen lector que era, Van Vogt se sintió empujado a escribir ciencia ficción en 1938, tras leer «El enigma de otro mundo» de john W. Campbell, que ofrece una perspectiva no muy agradable de lo que podemos encontrar más allá de las estrellas…

 

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