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Una Moleskine perdida...


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cuervos, Learntofly y Alegorn les gustó
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cuervos
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Voy a Jugar.

Has llegado a esta página asumo, llevado por la curiosidad, tal vez por sentir que eres especial. Tú insustancial rutina diaria te a llevado al encuentro con lo extraño, sientes por un segundo que estas ante algo fuera de lo común, algo que va dirigido exclusivamente a ti, designado por alguna entidad cósmica que te observa y te selecciona...

Respecto a esto, al igual que sobre las paginas previas, vomitare aquí algunas de mis sensaciones relacionadas y otras que tal vez no tengan relación, no como análisis de lo citado sino mas bien como anexo y derivación.

Casi resulta macabro tildar de juego lo que Conway diseñó. El sistema propuesto como explicación revela severas aplicaciones para un análisis de carácter existencial. Pero permítanme introducir un sistema mas subjetivo, posterior(y terrorífico) "juego": La hormiga de Lawton.
Trabajare en la similitud directa, como ser viviente, consciente, el cual dependiendo de los patrones de origen, en nuestro caso vivencias, acabamos delimitados a una repetición indefinida en una dirección hasta el ultimo aliento.

En la ficción del yo como conjunto de datos que expresaba mi predecesor, lo considerare absolutamente alejada de la deidad, sea en mayúscula o minúscula. Resultamos en ese conjunto caótico, elementos mal situados; Una coma perdida en el código que evita de forma perpetua el correcto funcionamiento del sistema en cuestión. No valoro siquiera el ponerme en la piel de un creador de esas características, desde mi perspectiva resultaría absurdo colocarse en esa posición. Una vez mas, una ficción ridícula de la conciencia subjetiva, prisionera de si misma, que nos sitúa en posiciones que no nos corresponden.

Como " nadas conscientes de si mismas "que definía el prematuro filosofo allá en 1847, carecemos de propósito último. Elegimos la dirección en la que vamos, a modo de fantasía caótica, esquivando la incertidumbre que representa la opción resultante de no hacerlo. La existencia misma como algo extraño y horrible, absolutamente incoherente, que nos arrastra a secretos imposibles de comprender.
Utilizamos la lógica como formula , a todas luces absurda, de búsqueda de la verdad.

Caminamos empujados por un propósito falso, temerosos de la perversión del vacío absoluto. Plagamos el trayecto de ficciones autoimpuestas y como esa hormiga, mantenemos el rumbo con la espuria seguridad que brinda la pueril idiosincrasia del contexto, aderezada con relatos de la creación, auto engaño y la vida con algún propósito final.

Expandiré el temible asunto del pánico como sufrido usuario de intensos episodios.
Los anclajes lógicos a los que nos aferramos en la cotidianidad pierden aquí el sentido absoluto.
Te encuentras cara a cara con una desolación existencial abrasiva, fruto de los engaños. Estas a merced de un infinito de opciones, de palabras e imágenes que pierden significante y significado. El colapso es tal que es probable que pierdas la conciencia, que curiosa coincidencia...
Cuando los pilares de la coherencia adquirida se tambalean, solo queda la teoría de las cosas. Lograr mantenerse a flote ante lo extraño y los sinestro es cuanto menos ,revelador.
La cordura como elección de patrones a los que adherirse para continuar en lo cotidiano, como un mapa de todo lo que es y será.

Entiendo el poco entusiasmo que suscitan estas cuestiones. Por normal general se tiende a tener una buena imagen de uno. El valor de la vida o condición humana y el juicio existencial siempre sufre la tendencia hacia el centro ,otorgando una definición cerrada y sin fisuras sobre la experiencia vital, un propósito en el que las acciones tengan una trascendencia o significado.
Creo que dejo patente que en mi caso no existen patrones que descifrar que te acerquen a una deidad o verdad absoluta.
A riesgo de rozar lo ridículo me detendré en este punto. Dejare la libreta en el lugar donde la encontré, con la esperanza de volver a ella en algún momento.

Por mi parte, seguiré con la huida hacia adelante, demasiado consciente de mi mismo, hacia la última frontera a la que todo ser viviente camina.

Esta publicación ha sido modificada el hace 1 mes 5 veces por cuervos

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