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El Augurio del Dragón

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shadow_rokhan
(@shadow_rokhan)
Acólito de Confianza
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Diario de viaje de Arcén dia 1.

es la primera mañana que paso lejos de Tebas en muchos años, la caminata me ha sentado muy bien para despejar  la monotonía asfixiante de la ciudad, camine por verdes praderas rebosantes de vida, vi una caravana de comerciantes de telas de lana y vino, no muy lejos de Tebas, entonces les pregunte hacia donde se dirigian, ellos me dijeron que irían a lebadea para vender sus productos a los que consultaran al oráculo de Trofonio, les pedí entonces la oportunidad de acompañarlos como un escolta, pondría a su servicio mis habilidades de guerrero obtenidas por el entrenamiento como hoplita, ellos aceptaron de buena gana, nuestra primera parada seria ALIARTOS, así que nos pusimos en marcha estuvimos caminando por varias horas mientras mis compañeros de viaje me compartían algunas anécdotas de sus viajes de comercio por el mar, antes de darme cuenta había caído la tarde, pronto nos dispusimos a armar nuestro campamento para pasar la noche, juntamos madera para hacer una fogata y ellos compartieron conmigo pan, queso y agua, fue un día interesante conocí gente nueva y avance muchos kilómetros en mi viaje, aunque aun me tiene algo preocupado el sueño que me atormenta regularmente, se que quizá deba prestarle mas atención aun hay algo que me intriga pero no estoy seguro del todo, mañana me levantare a primera hora para preparar mi equipo .

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cuervos
(@cuervos)
Acólito Eminente
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Extracto narrado en un pandokeion de Micenas:

"...La valerosa Eudocia se adentro en el bosque, su voluntad era férrea pues contaba con el beneplácito de los dioses.

Aquel extraño paraje parecía ser un lugar al margen al mundo de los hombres, algo perverso moraba esas tierras. Las raíces de los árboles que allí crecían eran fuertes, parecían aferrarse a la tierra como potentes garras clavadas en la carne. Robustos y grandes eran sus troncos y frondosas sus ramas, tanto que apenas dejaban pasar la luz.
Pocos eran los incautos que habían transitado aquel lugar, no faltos de justificado terror.
Pero Eudocia no conocía miedo que la frenara, se adentraba en lo profundo con la determinación de un depredador que persigue su presa.

Horas de camino dieron paso a un pequeño claro que, bañado por un rio en uno de los extremos parecía un buen lugar para descansar y reponer fuerzas.
Despojándose de espada y escudo, se arrodillo en la orilla y sacio su sed.
Su reflejo en el agua despertó recuerdos. Su largo pelo rizado era tan voluminoso que cobraron sentido las palabras de su amado Zoticus,"mi Gorgona" solía llamarla...
Eudocia sonrió entre lagrimas, mucho tiempo había pasado desde su partida y dejar atrás a su compañero había sido una perdida irremplazable.

El cielo reflejado en el rio le mostro una figura. Alzo su cabeza y por un segundo en aquel claro pudo ver un majestuosos caballo alado. Sorprendida por la maravillosa criatura sintió reconfortada su determinación, aquél avistamiento solo podía ser un buen presagio.
Que a mano le vendría una montura semejante en ese momento.

Allí reposo durante largo rato.

Un grito rompió la calma de aquel santuario. Del frondoso muro de árboles frente al rio surgió una hermosa criatura. A primera vista podría parecer una mujer pero irradiaba un brillo cegador, jamás había visto algo tan bello.
Aquella ninfa corría hacia ella desesperadamente, no estaba sola...
Del mismo punto del que salió la mujer apareció una bestia ,tenia algunos rasgos de hombre pero su cuerpo estaba repleto de pelo y contaba con cuernos enroscados.
Eudocia instintivamente agarro sus armas y se preparo para el combate.
La ninfa paso por su lado a toda prisa y se lanzo al rio entre gritos.

Aquel hibrido avanzaba bravo entre la furia y la excitación, su gigantesco miembro oscilaba sin control y parecía no apreciar la presencia de la guerrera que se interpuso en su camino.
Con gran temple Eudocia aguanto la embestida, el choque la desplazo varios pasos y pudo notar como se resquebrajaba el escudo tras el impacto.
El fauno sacudió su cabeza cual animal y comprobó el estado de sus cuernos tras el tremendo golpe.
La ninfa observaba desde el rio perpleja, jamás había sido testigo de tanta valentía frente a aquel semidiós.
Pan miro fijamente a Eudocia, estaba algo desconcertado.

-¡Como te atreves mortal!,¿¡Acaso no sabes ante quien te encuentras!?-

Pero Eudocia ,que sabia perfectamente ante quien estaba , tal vez por valentía o bien por inconsciencia replico:

-Ante un chivo al que hay que castrar.-

Pan dudo por un momento, su cara era un poema.
Solto una risa nerviosa por lo inusual de todo aquello, esa situación era nueva para el.

La ninfa, que seguia sumergida en aquel rio ,aprovecho el momento para implorar ayuda a sus hermosas hermanas.

Pan iracundo arremetió a tal velocidad que Eudocia solo pudo encajar el golpe que el fauno le propino en el costado y salió despedida a varios pasos de distancia.
El dolor era intenso, algunas costillas habían cedido.
El lascivo semidiós centro su atención en Siringe en el rio y trato de alcanzarla...pero ya era tarde para el , la ayuda había llegado, el encantamiento estaba terminado. Sólo pudo abrazar el cañaveral en el que la bella ninfa se convirtió...
...grito con furia arrancando varias cañas.

Eudocia malherida se arrastraba entre horribles dolores para tratar de agarrar su espada, que quedaba a varios palmos de ella.

Pan giro lentamente mientras soplaba una improvisada flauta que había creado a partir de las cañas arrancadas que fueron la bella ninfa.

-¡Entrometida! - dijo - Ahora sabrás lo que pasa cuando enfadas a un dios.

Continuo soplando la flauta cuyos sonidos no podrían explicarse con palabras.

Eudocia cayo en un profundo sueño..."

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shadow_rokhan
(@shadow_rokhan)
Acólito de Confianza
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Diario de viaje, de Arcén día 2.

Durante la madrugada del segundo día, pude escuchar la platica de mis acompañantes que estaban en otra tienda, mencionaron en voz baja que su partida de Ítaca, su paso por cilene, Kleitoria, Corinto, kato alepochori y platea estaba yendo conforme a lo esperado, que habían recogido los materiales necesarios para el ritual que deben llevar a cabo en el oráculo de Trofonio, una vez que terminen su ritual irán de camino a Delfos, dijeron tener una importante misión, para alguien a quien ellos llamaron Gran acolito, por la descripción que dieron era un hombre de unos 40 años versado en las artes arcanas, hechiceria y nigromancia, que ese gran acolito los había enviado a encontrarse con una de las 7 personas que el gran acolito, escogió para una campaña que desea llevar a cabo, aunque desconozco si ya encontraron a ese persona, pero buscare mas información acerca de mis acompañantes, así como de su misión,  tratare de que me den mas pistas sobre la misión que buscan concluir, por ahora debo fingir que no se nada , reuniré las pistas para saber a quien buscan así como que ritual quieren hacer en la zona, parece que tendré que hacer uso de toda mi habilidad como soldado tebano, el resto de la mañana estuvo relativamente tranquila,  mis acompañantes aun no sospechan que ya sé que bajo su fachada de comerciantes de vino y telas de lana están haciendo una búsqueda de una persona en especifico, para quien sabe que fines, por ahora me concentrare en nuestra siguiente parada ALIARTOS, ya se encuentra muy cerca de nosotros durante la caminata de la tarde podremos entrar en la ciudad, como medida de precaución alejare mi tienda y estaré aun mas en guardia durante las noches que estemos fuera de las ciudades, de momento levantamos nuestras tiendas y nos pusimos en marcha para la caminata de la tarde, hacia aliartos, esta a pocos kilómetros , mis acompañantes se ven algo inquietos pero aun no se porque, les pregunte el motivo, ellos me dijeron que en la ciudad, debían recoger algunos materiales que van a utilizar en su viaje, les pregunte si los materiales que iban a ocupar estaban escasos o había pocos porque se veían consternados como si no pudieran obtenerlos, me dijeron entonces que algunos de ellos si que son escasos y algo difíciles de obtener, lo primero que harían una vez en la ciudad, seria buscar y comprar lo que iban a necesitar les dije que me parecía bien, después de haber caminado algunas horas pudimos llegar a aliartos, era una ciudad bella con mucha algarabía parecían tener algún tipo de festejo de la ciudad, me ha parecido reconfortante ver tanta gente festejado, aparentemente la cosecha había sido excelente, dijeron que el agua obtenida del rio Cifiso había sido muy buena para las plantas casi parecían convencidos de que la bendición de los dioses estaba en el rio, escuche que aun seguían labrando algunas zonas, excepto hoy porque había festejo, durante el resto de la tarde estuve con mis acompañantes, ellos compraron e intercambiaron productos, entre ellos había algunos interesantes productos que intercambiaron o compraron pude ver que compraron una túnica de lana con un bordado muy fino y elegante acompañado de unos discos de oro bordados, casi parecía una especie de vestimenta para alguna ceremonia o ritual, también había un anillo de oro con una incrustación de granate era una pieza finamente realizada parecía provenir de Egipto o asiria por el diseño que tenia y la ultima pieza que pude ver era una daga de hierro con una funda de plata que parecía utilizarse en los sacrificios litúrgicos, me parecieron artefactos interesantes, una vez caída la noche fuimos hacia una posada para descansar y reanudar nuestro viaje a la mañana siguiente, por ahora le prestare mas atención a mis acompañantes e intentare obtener mas información sobre lo que se disponen a hacer con los artefactos que compraron.

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Alegorn
(@alegorn)
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Diario de Viaje de Menandro, Día 5, Mañana:

Aún es mediodía, pero necesito contar esto, o al menos escribirlo. Empecemos por el principio:
Sigo en el lago Cefisio, en la orilla entre Alíartos y Lebanea. Ayer me forcé tanto que hoy tenía los pies llenos de ampollas. Apenas podía caminar. Decidí acercarme a la orilla y remojarlos a ver si así me aliviaba. Se ve que la gente de la zona aprovecha como el lago se deseca en verano para cultivar, ya es tarde  para la siembra y aun así toda la tierra alrededor del agua está aún siendo labrada. Aunque hoy no, lleva lloviendo toda la mañana y, aunque no es una lluvia especialmente fuerte y hace calor, parece que la gente no se encontraba por la labor.

Así pues me acerqué a la orilla a solas, cojeando, me senté sobre una roca que asomaba en el agua, puse los pies a remojo mientras me remendaba como podía y entonces la vi: Una ninfa, una náyade. Tenía el aspecto, la belleza y la vivacidad de una joven en edad de convertirse en mujer, su pelo era del color del mar, su piel era tan pálida como la nieve y su desnudez era lo más cautivador que jamás hayan visto mis ojos.
En realidad, no la vi directamente, primero la oí. Se encontraba en una roca que asomaba en mitad del lago, aunando su hermoso canto con el de las ranas en una sinfonía tal que estoy seguro de que ni en la misma Atenas llegará algún día a entonarse algo tan glorioso. Cuando se dio cuenta de mi presencia, juraría que alertada nada menos que por otro batracio, se lanzó de nuevo a las aguas y su rastro pareció desaparecer entre las gotas de lluvia.
Quede embobado durante largo rato observando al agua caer sobre la superficie del lago y oyendo aun a las ranas cantar en la lejanía, aunque la calidad de su melodía hubiera decaído tanto que uno jamás se imaginaría que pudiera haber formado parte de la maravilla anterior. Cuando volví a ser consciente del tiempo, traté de andar, pero el dolor se impuso y tuve que volver a concentrarme en mis pies. 

Entonces la volví a oír, a mi espalda. "Es la primera vez que contemplo a alguien tocado por los dioses" dijo con una voz que no soy capaz de describir. Me volví y allí estaba, en todo su esplendor, observándome, oculta entre la espadaña. Se me acercó. En mi estupor, no fui capaz de articular palabra y ella no parecía querer hacerlo. Caminó hasta la roca en la que me encontraba y se sentó al lado, con el agua cubriéndole hasta los senos. Agarró mis pies con sus manos y al gentil y húmedo tacto, mis heridas sanaron por gracia divina. Me sonrió una última vez y se lanzó a las aguas. En un último momento, antes de que su rastro volviera a desaparecer bajo la lluvia, grité preguntando su nombre, y pareció que el lago mismo contestaba con esa luminosa voz la respuesta: Dorothea.

Sé que suena como un sueño febril, yo mismo nunca me lo hubiera creído, "tales seres no existen sino en las historias". Pero mis pies me prueban lo contrario. No tengo más remedio sino que creer lo que acaban de ver mis ojos y escuchado mis oídos. Las ninfas existen, doy fe de ello.
Prometo que en adelante honraré a los dioses mucho más si cabe. Y juro que desde luego no los decepcionaré en la misión que me han encomendado. Que quede aquí plasmado mi juramento, lo cumpliré como que le llamo Menandro.

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Torrmaster
(@torrmaster)
Acólito Activo
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Mi querido General Daifo de Ítaca;

Según han llegado a mis oidos su mujer está en cinta. En primer lugar dar la enhorabuena por quinta vez a su familia, la cual es cada día más grande y dichosa. Se que no ha oido mucho de mí, no soy más que el sacerdote de Poseidón de la cercana ciudad de Crimea, pero antetodo lo que quiero es que me considere un amigo cercano. Se preguntará seguramente el motivo de esta carta. Una amiga de ambos me hablo de usted, Lya. Una muchacha muy docil y bella. No entro en muchos detalles pero me insinuó que la noche que pasarón juntos fue inolvidable para ambos. No piense mal amigo mio, yo estoy aquí para ayudaros. Lo mejor será que vaya al grano. 

Tengo entendido que en los anteriores partos de su mujer, no tuvo la suerte de que salieran varones. Y también he oido que a todos los sabios y eruditos a los que ha visitado han pronosticado una nueva hembra en su familia. Entiendo su actual preocupación, el no tener un heredero alguno que lleve el nombre de su casa es alarmante, y más sabiendo que no es un ciudadano cualquiera. Pero le diré que no debe de preocuparse más por ese motivo. Para demostrar mi buena fé con vos, yo mismo voy a inteceder personalemente con los Dioses para que nazca ese heredero que esta esperando. 

De momento no debe de recompensarme  este favor personal, pero a continuación le daré un lista de 7 personas que son enemigos de Ítaca y por lo tanto nuestros. Pienso que no estaría de más que sus hombres hicieran una pequeña batida y buscarán a cada uno de ellos. A poder ser acabar con sus vidas, puesto que un gran pesar caera en la preciada casa de Odiseo, si ellos dan a parar allí.

 

Atentamente su amigo  Erecar, Sumo sacerdote de Poseidón.

 

 

Enemigos:      Menandro, Arcén, Euddocia, Alcmena, Hylas.

PD: Su determinación es vital, no falle.

                      

 

 

 

¡Un saludo a todos y CHAO CHAO!


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Learntofly
(@learntofly)
Estimado Acólito
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Queridos padres,

Llegué hace semanas a Delfos, y he de decir que ha sido una gran decepción. Lo mejor es poder ver a lo lejos el Monte Parnaso. Apenas hay nada aquí de interés, no es una gran urbe, y he tenido que ir a la pequeña población de Itea, en la costa. Es aquí donde he pasado la mayor parte del tiempo, trabajando sin parar, no solo con mis habilidades de herrero sino de cualquier cosa que requiriese fuerza y estuviese pagada, ya no con comida y cama, sino con dinero. Pero ahora estoy encerrado en la casa del maestro. No puedo explicar cómo un viajero llegado de Ítaca ha conseguido hacer creer a los gobernantes del lugar que yo lo estaba engañando con un trabajo de herrería ¿Robando yo? Bien sabéis queridos padres que se me puede juzgar por muchas cosas, pero que nunca robé nada, ni aun teniendo la oportunidad. No sé cómo terminará esto, siento que el tal Calixto me ha tendido una trampa y que trata de detenerme. Los sueños me han puesto en alerta y ahora escucho más cosas de las que veo. Oigo una voz de mujer que me anima a levantarme y siento un terrible dolor en la cabeza. No puedo ver, y supongo que mis ojos están cubiertos por la sangre de la herida de mi cabeza. Puede que, si salgo de esta con bien y puedo demostrar mi honradez, no vaya al Templo, los sueños son esclarecedores y la Sibila no haría más que enturbiar mis visiones. Que Apolo me perdone la soberbia.

Vuestro hijo os desea que los dioses os protejan,

Hylas

 


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cuervos
(@cuervos)
Acólito Eminente
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Amado Zoticus

He llegado a Corinto. Esta ciudad supura prosperidad. La mezcla de gentes y el ajetreo continuo resulta mareante.

Apenas he podido comprobar todo lo que ofrece, tal vez podamos visitarla juntos cuando esto acabe, creo que podría gustarte.

No cuento con demasiado tiempo. Tras recibir repetidas negativas de marinos y comerciantes, he encontrado un nutrido grupo de fornidos hombres que van de regreso a Ítaca. Han ofrecido llevarme hasta el puerto de Cirra a cambio de unos pocos Dracmas. Navegan en un viejo trirreme, no me da buena espina pero es lo único que he podido conseguir y el tiempo apremia, doy gracias a los dioses por ello.

Han pasado cosas Zoticus, que requieren del tiempo necesario para ser explicadas. En aquel extraño bosque las revelaciones fueron más allá de toda comprensión. Allí conocí un miedo que me resulta imposible describir...aun lo arrastro, el recuerdo me hace temblar.

Pero esa mi amor, es una historia para otra ocasión.

Mi embarcación esta lista para partir, debo irme. Con suerte pronto estaré en Delfos.

Imploro a Poseidón que vele por mi en la travesía.

Hasta pronto. 

Tu Gorgona

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shadow_rokhan
(@shadow_rokhan)
Acólito de Confianza
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Diario de viaje, de Arcén día 3.

durante la noche después de entrar a la posada mis acompañantes bebieron mucho vino y se fueron a dormir, acordamos partir mañana, pero durante la madrugada del tercer día, mientras me encontraba alerta por lo que ya sabia de mis acompañantes, así que, deje la puerta de mi habitación sin seguro acomode las sabanas de la cama de forma que pareciera que había alguien durmiendo, me mantuve parado alado de la puerta mientras empuñaba mi xifos, durante las primeras horas de la madrugada entro una persona abrió cuidadosamente la puerta suponiendo que yo que me encontraba profundamente dormido, abrió la puerta la cual quedo frente a mi, con cuidado me moví de modo que la puerta me cubriera y escuche como entraba esa persona a la habitación, para inmediatamente después lanzarse sobre la cama empuñando una daga afilada y propinar varias estocadas con saña para ultimar a quien quiera que él pensara que estuviera durmiendo en la cama.

se llevo una sorpresa enorme cuando me aproxime a el por detrás y lo desarme, arrojándolo al suelo con un movimiento hábil de desarme, una vez incapacitado y desarmado, le puse el filo de mi xifos en el cuello y le pregunte si estaba listo para morir a menos que me dijera quien lo había mandado y porque me quería muerto, se negó a hablar en un principió, supuse que no hablaría a menos que tomara enserio la amenaza que soy, así que para dejárselo claro le rompí dedos de su mano derecha con el mango de mi espada, para después poner nuevamente el filo de mi xifos en su cuello y decirle que si valía la pena morir por algunos dracmas, el dolor en su cara era visible, se tomo unos minutos para pensar su situación aceptor hablar, a cambio de que no lo matara, me dijo que lo había enviado un jefe de mercenarios de ALIARTOS, lo único que él dijo saber de su empleador era que el jefe mercenario que lo contrato se se llamaba Bemus, el regularmente trabajaba por encargos de jefes militares que necesitaban a sus enemigos muertos, pero trabajaba con un jefe militar regularmente Daifo de Ítaca, no se quien carajo es Daifo pero si me quiere muerto entonces es mi enemigo, por lo tanto después de que me diera esta información, le propine un fuerte golpe en la cara al asesino, lo deje inconsciente, lo ate y vende las fracturas de su mano, espere al amanecer para informarle lo acontecido a mis acompañantes, no daban crédito a lo que escucharon, hasta que vieron al asesino, atado, me autorizaron a subirlo a la carreta, el nos iba a ayudar a identificar a Bemus, tengo una charla pendiente con el, la mañana del tercer día estuvo relativamente tranquila, el asesino me dijo que acordó con Bemus encontrarse a las afueras de ALIARTOS en el camino que conduce a lebadea, para confirmar mi muerte, le dije entonces al asesino que me iba a ayudar a tenderle una trampa a Bemus si quería mantenerse con vida y ganar su libertad, acepto de buena gana porque no tenia mas alternativas, antes de terminar la mañana le avise a mis acompañantes que compraría un robusto hoplon o quizá un pelta, para mejorar mi defensa en un combate, una vez iniciada la tarde tomamos el camino que lleva a lebadea, baje de la carreta al hombre que trato de asesinarme, lo desate y le deje claro el plan, para emboscar a Bemus.

le pedí a los comerciantes, que esperaran al inicio del camino mientras yo me adelantaba con el asesino, iría encapuchado para no revelar mi identidad  caminando junto a él,  caminamos a paso veloz por 20 minutos, encontramos a Bemus junto a 2 hombres en un costado del camino, le dije al asesino que tuviera cuidado todo apuntaba a que en lugar de pagarle la suma acordada iban a matarlo, nos acercamos con cautela, quedamos parados frente a frente, el jefe mercenario le pregunto que si el trabajo estaba hecho, el asesino contesto que si, entonces le pregunto que quien lo acompañaba el dijo que era un amigo que le ayudo a eliminar al hoplita, entonces bemus dijo a sus hombres que nos mataran en lugar de darnos la recompensa, me levante la capucha e intercepte el primer tajo del hombre al lado derecho de Bemus con mi hoplon que tome de mi espalda rápidamente, cuando el filo de su espada choco contra mi escudo lo desvié y le cercene la garganta, el segundo hombre a su lado izquierdo lanzo un tajo pero el asesino lo esquivo rodando hacia al costado derecho, una vez muerto el primer hombre inicie el combate con el segundo, el segundo me lanzo un tajo en diagonal desde arriba hacia abajo, lo intercepte con la hoja de mi xifos, inmediatamente después le aseste un golpe con fuerza en la nariz con el borde mi hoplon, quedo inconsciente mientras se ahogaba con su propia sangre le apuñale el corazón para que muriera rápido, el jefe mercenario quedo aterrorizado, con su espada desenvainada pero sus ojos estaban llenos de miedo, así que le pregunte porque me quería muerto balbuceo algo sobre Daifo y un sumo sacerdote de Poseidón.

a ese hombre le tomo instantes recuperar el valor de combatir, blandió su espada y cargo hacia mi, sabiendo que no perdonaría su vida, pues el era mi enemigo, lanzo un corte alto que se impacto contra mi hoplon, antes de poder contratacarlo se impulso hacia atrás para alejarse, cargue entonces contra el con un corte en diagonal que intercepto con su hoja, entonces levante mi hoplon para golpearlo en la cara pero agarro mi escudo con su mano para evitarlo, cuando estuvimos en un punto muerto por unos instantes, le propínate una patada en el estomago logre doblarlo del dolor, con un golpe fuerte de mi hoplon en su mano derecha lo desarme, cuando logro reincorporarse me dijo con una determinación palpable que no hablaría así que lo ejecute con una punzada al corazón, se desplomo al suelo muriendo al instante, antes de poder relajarme me voltee y vi al hombre que intento asesinarme, solamente me pidió que respetara nuestro acuerdo, a lo que le confirme que gano su libertad y que era libre de irse si así lo quería.

Me dijo entonces su nombre Cyril,  también menciono que no había visto a un guerrero batirse en combate de manera tan fiera y despiadada, me dijo que lamentaba haber querido matarme y que yo había salvado su vida porque Bemus iba a matarlo en lugar de pagarle, así que el creía tener un deuda conmigo, así que se ofreció a acompañarme en mi viaje hasta que pueda pagar su deuda o que yo lo libere por esa deuda, entonces permití que me acompañe, porque estoy convencido de que me espera un camino largo y complicado, entonces volvimos con los comerciantes, les informe de lo que ocurrido así que continuamos por el camino, hacia lebadea, caminamos por el resto de la tarde y decidimos descansar cuando comenzó a caer la tarde y se oscureció, le dije a cyril que se mantuviera alerta de los comerciantes, procedí a contarle lo de mi sueño, la búsqueda del designio de los dioses y que posiblemente mis acompañantes estén buscando a una persona designada por un sumo acolito que ahora entiendo que se trata de un sumo sacerdote de Poseidón, le pedí entonces que se mantuviera espiando a los comerciantes y me dijera si hablaban de algo importante, acepto la tarea, entonces yo me dispuse a dormir porque me encontraba exhausto, confiare en las habilidades de Cyril, mañana continuaremos nuestro camino a lebadea.

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cuervos
(@cuervos)
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Parte de la Narración en un barco camino de Cefalonia.

"...El viento soplaba con fuerza, que recogido por las velas, propulsaba la nave a buen ritmo por el estrecho. Resultaba un propicio escenario para el propósito de la valerosa Eudocia.

Desde la proa podía versa ya el puerto de Cirra. El monumental parnaso asomaba en la lejanía.

Un suspiro salió de la guerrera...de alivio, de pena... había pasado por mucho a través del Peloponeso para llegar a ese momento, la esperanza cobraba fuerza de nuevo.

Un sutil cambio en el ambiente, crujidos en la madera...
...la amenaza se acercaba sigilosa.

El metal cortó el aire precipitándose al cuello, todo podría acabar con un inesperado golpe.

Prevenida, logro esquivar la estocada. El intento apenas alcanzó un mechón de pelo. Antes de que el rizo tocara el suelo la rápida espada de Eudocia había atravesado el estómago de aquel hombre de Ítaca, el espectáculo era grotesco.

La luz menguaba. Las nubes negras que se cernían sobre sus cabezas brotaron. Los truenos eran ensordecedores, la lluvia inoportuna...mal augurio.

Quedaban cinco.

Dos atacaron juntos. Sus movimientos eran certeros, aquellos hombres de Ítaca eran más de lo que parecían. Eudocia poseía una gran destreza en el combate y desviaba los ataques de uno y otro sin perder la posición.
Durante largo rato estuvieron compartiendo golpes. El barco era angosto y no permitía demasiadas florituras , aun así era un espectáculo digno de contemplar.

Un espacio fortuito entre los ataques acompasados de aquellos hombres permito a Eudocia detener la acción por un segundo. Centró su atención en uno de ellos. Tras el choque de espadas, arrastro su filo por el arma enemiga hasta la base, rebanando la mano que la sujetaba.
Entre alaridos de dolor el hombre se perdió en el mar.
El segundo, sorprendido por lo ocurrido lanzo el ataque con rabia. A Eudocia no le resultó difícil convertir en dos lo que antes era uno...torso y piernas llevaron caminos distintos. Menuda carnicería.

Quedaban tres.

La nave sufría fuertes sacudidas, el mar golpeaba enfurecido.
Los truenos continuaban con su música y la lluvia crecía en intensidad...era desolador...

... Poseidon no parecía estar de su lado.

La tensión del momento habría hecho temblar al más experimentado de los marinos, pero Eudocia permanecía impasible en la proa. Los Hombres de Ítaca que restaban la observaban desde el otro extremo de barco. Las posibilidades de lograr acabar una trabajo que pareció sencillo en inicio descendían. Se miraron unos a otros buscando coraje, al unísono gritaron "¡Ítaca!", mientras se golpeaban el pecho con fuerza.

Un crujido resonó en el ajado barco. La brisa había tornado en tempestad , el mástil no soportó las embestidas del viento y cayó arrojando a unos de los hombres por la borda. Al fin un golpe de suerte.

Quedaban dos

El más grande de ellos por fin decidió entrar a escena. Su tamaño era descomunal, se alzaba varias cabezas por encima de Eudocia, casi parecía un gigante.
Cada golpe de aquel hombre caía con la fuerza de varios. Los ataques esquivados acababan en la madera dejando un socavón en a cubierta , astillas volaban en todas direcciones.

Ella retrocedía evitando la muerte, se estaba quedando sin espacio.
Pasó entonces al contraataque. La primera acometida que logro bloquear resulto ser la última para su arma. Su espada se hizo pedazos al primer impacto... el animal la tenía acorralaba y desarmada.

Aquel hombre era básico, lento y eudocia lo sabía. Aun podía aprovechar la ventaja que le brindaba la agilidad.
El gigante alzo su espada preparando el golpe de gracia. De un rápido paso lateral Eudocia logro esquivar el brutal ataque. El metal chillando paso rozándola. De la fuerza empleada la espada quedo atrapada en la vieja madera del barco.

Segundo golpe de suerte.

Aquel enorme hombre era fuerte , pero también estúpido y no cesaba su empeño de liberar el arma, lo que permitió a Eudocia escabullirse y ganar la posición.

Marco su objetivo en el punto medio entre las piernas, esa parte que hasta un dios se vería mermado y lanzo su pierna con toda la fuerza que pudo acumular.
El inenarrable dolor que sufrió le provoco el vómito mientras se retorcía emitiendo lloriqueos balbuceantes. Cayo sobre sus rodillas frente a ella. Comenzó entonces una sucesión de golpes desesperados sobre el rostro de aquel gigante de Ítaca.
Siguieron durante largo rato ante la mirada atónita del último hombre que observa desde el otro extremo del barco.

Bajo aquella terrible tormenta, acabo con aquel gigante con sus manos desnudas.

Un silbido atravesó el aire y fue a parar al brazo de Eudocia, un segundo lo hizo en el abdomen.

Mientras se desplomaba pudo ver las flechas clavadas en su cuerpo...

...Seguían Quedando dos..."

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Alegorn
(@alegorn)
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Diario de Viaje de Menandro, Día 6:

Me encuentro en alguna parte de los montes de las musas al Sur de Lebadea. Esperaba haber escrito algo más ayer, sobre mi llegaba a la ciudad, pero hubo grandes imprevistos. Parece que de verdad me hallo en un lío mucho más grande que lo que esperaba cuando abandoné Caristo.

Ayer por la noche, a mí llegaba a la posada en Lebadea, aun fascinado por el encuentro con la ninfa, conocí a cierta mujer de reminiscente belleza. Tendría más o menos mí edad, era guapa, con unos rizos de un castaño casi grisáceo recogidos en una coleta; vestía una armadura de cuero tintado de azul, con un mandíbula de lobo colgando de su cuello como decoración. Se veía que era una mercenaria, pero su fiera mirada, aún con la diferencia de los ojos azules, casi blancos, de ésta, me recordaba en gran medida a la de Alcmena.
Me preguntó si era un peregrino y me invitó a beber con ella, con el pretexto de preguntarme si me había encontrado con cierta persona en los caminos. Todo parecía ir bien hasta que decidimos presentarnos formalmente, ella me dijo que su nombre era Ágave, y cuando yo le dije el mío, su expresión cambió por completo.
Supongo que yo era la persona a quién buscaba, ya que desenvainó su daga y se lanzó contra mí. No sé cómo conseguí escapar de la taberna, solo sé que le lancé una mesa y me zafé por una ventana. Traté de darle esquinazo por las calles de la aldea, pero ella resultó ser implacable y sorpresivamente ágil, me vi obligado a huir hacia el sur y desde entonces me ha estado dando caza durante todo el día.

Hace ya varias horas que tuvimos el último encuentro, me divisó en la ladera de la montaña y no tuve más remedio que usar mi honda y defenderme a pedradas como si de un lobo se tratará. Con la suerte de que una de ellas le golpeó en la cabeza.
Descendí hasta su encuentro y comprobé que seguía viva, inconsciente, pero viva. Le arrebaté la daga y... realmente pensé en matarla y enviarla al encuentro del barquero pero no fui capaz. En estos momentos me siento realmente afortunado de que nunca me hayan llamado a las armas para la guerra, soy un cabrero, no un asesino.

En estas horas he puesto toda la tierra de por medio que he podido, realmente he perdido mi rumbo. No sé dónde estoy, pero el sol se pone ante mí, así que por seguro me dirijo al Oeste, si sigo así no tardaré en divisar el golfo de corinto o el Parnaso. Aunque ahora, preciso descansar, a saber cuántas estadia he andado sin dormir, malo será que despierte y aún sea capaz de detectar mi rastro bajo el abrigo de Nyx.

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Learntofly
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Queridos padres.

Os escribo desde Cirra, una pequeña población al este de Itea a la que llegado en una chalupa de pesca. He tenido que huir de la casa del maestro, pues Calixto, el hombre que me acusaba de robo, ha tratado de matarme. Él apenas tenía partidarios de su causa tramposa y yo tenía demasiados testigos de mi honradez y él no iba a conseguir que me encerraran. Me he dado cuenta de que no pretendía detenerme sino eliminarme. Doy gracias a los dioses por haber retenido mi mano, de haberme dejado llevar por la ira, hoy estaría buscado por asesinato y eso no puedo permitirlo. Os quiero contar que los sueños son cada vez más confusos y más claros a la vez. Confusos porque cualquier sueño o ensoñación que involucre a una quimera así debe describirse y eso es el dragón; una quimera. Y son claros porque distingo en ellos sin rastro de duda que somos más personas las que, como yo, hemos sido llamadas a posesionarnos del cuerpo de los siete semidioses que salen del mar. Sé también que el semidiós que me es recíproco y que me atrae como un oso es atraído por la miel, es el minotauro. Sé que debemos matar al dragón que vive en la cumbre del monte Parnaso y sé que el dragón domina las mentes de los hombres de una secta en Ítaca que pretenden el dominio del mundo conocido por nosotros, y quizá, del mundo aún por conocer; muy poco sabemos de los confines de esta bendita Tierra. Sé también que los semidioses no son nuestros amigos, que en esta ocasión: los enemigos de nuestros enemigos no son nuestros amigos. Raro, pero así es. Tiempo tendremos de luchar contra los semidioses una vez hayamos vencido al dragón y a su secta.

Puede que algún día los hombres de la tierra podamos construir nuestro propio paraíso.

Que los dioses os protejan,

Hylas


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shadow_rokhan
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Diario de viaje de Arcén día 4.

me levante muy temprano prepare mi equipo y Cyrill me informo que, la platica de los mercaderes fue breve, solamente se encontraban desconcertados por el intento de asesinato sobre mi persona, puesto que yo soy a quien ellos buscaban, seguramente en Itaca están al tanto de que soy uno de sus enemigos, pero como ya he conseguido esta información ellos decidieron que no me dirán nada al respecto.

emprendimos nuestro camino durante las primeras horas de la mañana y una parte de la tarde, llegamos a lebadea sin mas complicaciones la ciudad es bastante grande me gusta, me despedí de los mercaderes, me agradecieron por mi servicio y me dieron un regalo como muestra de aprecio un espada forjada con un metal raro, la espada tenia por nombre la bastarda, se que nuestra despedida será por poco tiempo porque ellos irán también a Delfos después de terminar su ritual, simplemente les agradecí su regalo, para después seguir mi camino junto con Cyrill.

ahora que estoy en lebadea, visitare la ciudad y buscare información acerca de la gente que trabaja para Ítaca no quiero mas intentos de asesinato, estuve preguntado por la ciudad y con los mercenarios, pero no hay indicios de actividad de Ítaca, ya he pasado el resto de la tarde visitando algunos lugares interesantes, como el templo de la ciudad me consagre a atenea y Poseidón porque ellos parecen ser los dioses que me han bendecido de acuerdo con mi sueño, después de visitar el templo me encontré con Cyrill, en la herrería local, necesito comprar una funda para la espada que me obsequiaron los mercaderes, una coraza ligera, grebas y un corintio, me gustaría vestir una armadura mas pesada pero para mi camino seria demasiado cansado y difícil así que tendré que arreglármelas con lo que pueda cargar, después de comprar las piezas de la armadura me di cuenta que ya había caído la tarde y comenzaba a ocultarse el sol en el horizonte con sus franjas de color naranja, le dije a Cyrill que me iría a la posada a descansar para seguir nuestro camino a Arájova al este de Lebadea por la mañana, me dijo que el seguiría andando por la ciudad, buscando información y visitando a algunas personas que él conoce aquí en Lebadea, le dije entonces que eso estaba bien, pero que partiríamos durante las primeras horas de la mañana.

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shadow_rokhan
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Diario de viaje de Arcén día 5.

me levante durante las primeras horas de la mañana aliste mi nueva armadura mis armas y escudo, toque la puerta de la habitación de cyrill, salió de su habitación y me saludo me dijo que estaba listo para partir , mientras caminábamos hacia afuera de la ciudad me dijo que durante la noche anterior pudo enterarse de un altercado en la posada que sucedió un día antes de que llegáramos, el pleito fue entre una mercenaria conocida como Ágave y un sujeto que no era de los alrededores, su nombre era Menandro, iniciaron una pelea dentro de la posada, Menandro le lanzo una mesa a la mercenaria Agave y él salto por la ventana, estuvieron peleando y alejándose de la ciudad sin un rumbo fijo, ahora entiendo porque no encontré ningún mercenario que quisiera matarme, parece que se enfocaron en ese tal Menandro.

le agradecí a Cyrill por la información mientras pasábamos por las puertas de Lebadea, hacia el camino del este para ir rumbo a Arájova, estuvimos caminando durante la mañana entera, hasta llegar casi a la mitad de camino hacia Arájova, mientras caminábamos, pudimos divisar a un hombre a la distancia andando por el camino lenta y cansadamente, parecía exhausto, como si no hubiera dormido bien y no hubiera comido en un día o dos, nos acercamos para hablar con el, para saber si se encontraba bien, tenia algunas heridas en sus brazos y rostro como si se hubiera estado defendiendo de alguien, así que le pregunte que si necesitaba ayuda, me dijo se encontraba bien, solamente estaba algo perdido, desde ayer que salió de lebadea, entonces le dije mi nombre al sujeto y me contesto que el se llamaba Menandro, así que me di cuenta que el era la persona que estuvo peleando en la posada de Lebadea hacia tan solo dos días, su cara cambio repentinamente y salió de su adormecimiento me pregunto entonces que si no había visto el cuerpo de una mujer mercenaria tirado por el camino, le conteste que estuvimos toda la mañana caminando por aquí y no habíamos visto ningún cuerpo o a algún mercenario por el camino, entonces le dije que Cyrill y yo nos dirigíamos a Arájova un poblado cercano antes de ir a Delfos, me ofrecí amablemente acompañarlo hasta el poblado porque se veía cansado y que no había dormido suficiente en los últimos días, me respondió en un tono relajado que no era necesario que el solo necesitaba descansar un poco y estaría bien que no deseaba ser una carga para nosotros en nuestro viaje, al escuchar eso le ofrecí agua y comida que llevaba conmigo, la acepto y se dispuso a comer a un lado del camino, antes de despedirme de Menandro le dije que quizá nos encontremos en Arájova.

Cyrill y yo seguimos caminando hasta perder de vista a Menandro, en las primeras horas de la tarde deberíamos estar en el poblado, nos detendremos a descansar cuando lleguemos, espero ver de nuevo a ese viajero me resulta muy familiar pero no puedo reconocer de donde o porque me resulta familiar.


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cuervos
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Al fin en Cirra.

La travesía por mar fue accidentada, pero no por las razones que podrías pensar.

Me temo que mis compañeros de viaje no llegarán a su destino.

En el barco, se me reveló una amenaza que no estaba prevista, estoy viva por gracia divina.
No recuerdo como logre tocar tierra, solo tengo el relato de un viejo pescador.
Según cuenta el anciano , de nombre Timesio, vio al amanecer acercarse una vieja embarcación. En ella solo estaba yo, tirada en cubierta rodeada de sangre al borde de la muerte.
Un mochuelo custodiaba la nave desde la proa, el cual emprendió el vuelo al ver al viejo acudir en auxilio.

Ambos sabemos lo que esto significa.

Timesio es algo tosco y malhumorado, pero no estaría escribiendo esta carta de no ser por el. Me ha dado cobijo y cuidados, le debo la vida. Me quedare algún tiempo para ayudarle en sus labores, dada su avanzada edad le cuesta mantener el ritmo y la pesca es su único sustento, es lo menos que puedo hacer.

Ahora veo lo temeraria que fui al no prestar atención a lo que me fue revelado.
La pesadillas de aquel bosque corrupto hablaron de conspiración y muerte y no las escuché, las nuevas cicatrices atestiguan la osadía.

He pasado días desfallecida, los sueños febriles han traído novedades.
En esta ocasión las figuras brillantes emergidas de las aguas ganan definición, una de ellas resalta sobre el resto...me mira.
Siento una atracción inevitable, una fuerza me arrastra hacia ella, me resisto con todo lo que tengo pero el esfuerzo es inútil. Me encuentro a menos de una paso, siento el cálido aliento. Los ojos son tan profundos como el Hades y su pelo me lanza miradas desde diferentes puntos. Múltiples serpientes se entrelazan sobre su cabeza lanzando silbidos siseantes.

Un sátiro ríe en la lejanía.

Paralizada por el terror, aún puedo percibir las otras figuras emergentes y lo que es mas revelador, otros que son de igual manera atraídas hacia las criaturas.
El sueño concluye cuando, con la mirada puesta en mi mano, veo como la piel lentamente va tomando textura de fría piedra...

Lo interesante de esto es la fortuita y extraña coincidencia.
Hace unas horas, mientras ayudaba al anciano con sus labores, vi de manera fugaz a un hombre. Apenas fueron unos segundos, lo perdí de vista entre la gente. El parecido de este hombre con uno de los otros que son atraídos por las figuras brillantes de la playa me asombra. Al caer la noche saldré en su busca y si estoy en lo cierto, tal vez encuentre respuestas a este augurio que tanto me esta costando.

Te recuerdo Zoticus, que sea cual sea mi destino, ni los dioses podrán despojarme del amor eterno que siento por ti.

Cuida de mi madre.

Hasta pronto

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Donchaves
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Carta de Hipólito a Anaximandro

Mi amado Anaximandro, llevo incontables de noches en vela mientras que, en un cambio de planes, nos dirigimos a la bella Tarsis, la de los brillantes metales que mora más allá de las columnas de Heracles, en lugar del reino de Egipto donde solemos traer mercancías exóticas. 

Por si aún no han llegado las nuevas a nuestra natal Tebas, hay problemas en el reino de Egipto. Y no son aquellos que son propicios al comercio, no. El nuevo rey del nilo ha adoptado una especie de culto a Kronos. Es como si la desesperación del tártaro se hubiera apoderado de esa maldita tierra. Sacrificios al son de terribles auloi degenerados en manos de bestias abominables; como aquellos previos al reinado de Zeus llenan el lugar. Así como aquellas prácticas barbáricas y depravadas, más allá de lo que pudiesen imaginar los bárbaros que acosan la Hélade provenientes del norte. 

Oh por Zeus misericordioso, un gran temor acongoja mi corazón con las visiones que allí he presenciado. Que los dioses sean misericordiosos, pues de solo imaginar que las puertas del tártaro se hayan abierto solo se me vienen a la mente las consecuencias horribles para los hombres mortales. Kronos nos consumirá a todos, todos estaremos a merced del destronado rey de los titanes... 

 

 

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