Forum

Avisos
Borrar todo

Óxido de Hierro

2 Mensajes
1 Usuarios
0 Likes
270 Visitas
Makishima
(@makishima)
Trusted Member
Registrado: hace 2 años
Respuestas: 48
Iniciador de tema  

1ª Parte: Granada tierra ensangrentada

 

Mi nombre es Dante Sánchez, corría el 25 de Julio de 2006, aquél verano tuve un romance que me cambiaría la vida, había acabado la carrera y con la crisis del ladrillo resultaba complicado trabajar como nutricionista, así que entre mandar un currículum y otro, iba de jarana en jarana. Un conocido con el que quedé algún día que se llamaba Ricardo, conocedor de que tenía carnet de conducir y lo que es tanto o más importante, coche propio, me preguntó si le podía llevar a él y otros 2 amigos a las fiestas de Aranjuez, su plan era aparentemente perfecto, yo llevaría el coche, no bebería y les traería a todos de vuelta, en teoría a su amiga Nuria y su amigo Miguel liados en la parte de atrás del coche mientras probablemente Ricardo estuviera durmiendo la mona de copiloto, pero los designios de la fiesta son inescrutables, resultó que Nuria no bebía porque padecía epilepsia y el amigo con quien supuestamente quería que se liase agarró una melopea del quince, como yo,  el conductor, tampoco bebía, resulto que pudimos conocernos bastante y alcanzar un nivel interesante de conversación, digamos que fue amor a primera vista.

Los siguientes días quedamos y nos fuimos conociendo más, dio la casualidad de que vivía en mi mismo barrio con lo que quedamos durante una semana todos los días, pero cuál fue mi sorpresa cuando, el 31 de Julio, me dijo que tenía que volver al trabajo en Lanteira, un pueblecito de Granada y que tenía casa propia, me propuso ir a vivir con ella, en un principio me pareció bastante repentino, tengo amigos, familia, más facilidad de encontrar curro… al verme dubitativo, me engatusó con la promesa de que necesitaba dinero para reformar la biblioteca de su difunto abuelo y convertirlo en clínica de Nutrición y fisioterapia, que necesitaría un año, con lo que me dije, aquí no tienes oficio, tus padres están cansados de ver que no haces nada y allí tienes una nueva oportunidad con alguien que parece merecer la pena, así que hice las maletas y me fui a Lanteira.

Las primeras semanas en el municipio fueron increíbles, compartía todo el tiempo con Nuria, visitábamos lugares maravillosos, como el desierto de Gorafe, el gran cañón granadino lo llaman, absolutamente espectacular, ahhhh, y la línea de internet era mejor de lo que yo esperaba, jeje.

Ayudaba en la reforma de la casa, pintando, con la electricidad, alicatando el baño, incluso encontré un pequeño trabajo repartiendo periódicos, pero las noches de placer y las veladas románticas se fueron apagando poco a poco y esta dinámica me sumió un poco en la monotonía con lo que llegó el hastío y ya saben el dicho “cuando el diablo no tiene qué hacer, con el rabo mata moscas.” Así que me dio por preguntar por la zona y di con las minas de Alquife, un pueblo minero que se construyó alrededor de la mayor mina a cielo abierto de Europa, la explotación minera se venía realizando durante algo más de 100 años, pero en 1996 se paró, me comentaron unos lugareños de Lanteira que fue por un corrimiento de tierras de la zona explotable debido a un lago subterráneo, lo cual dejó un enorme lago rojo semi soterrado. La charla en el bar con los parroquianos fue bastante fructífera, mañana me dispondría a investigar el terreno.

Esa misma noche, mientras estaba tomando una crema de orujo local en el jardín con la luna regalándome las vistas de Sierra Nevada, sucedió algo bastante extraño, oí un fuerte golpe en la puerta de madera, como si alguien llamara fuerte con los nudillos pero una sola vez. Me acerqué con cuidado, pregunté quién era y ante la carencia de respuesta, enarbolé el vaso mientras abría despacio la puerta… Cuál fue mi sorpresa cuando encontré un pájaro muerto, rojo con unas cuencas humeantes y una nota en el pico que decía: “Hay un hueco en la valla de Alquife, 30 pasos al este de la entrada, mañana habrá una fiesta en el bar, te esperamos a las 23:00 no llegues tarde y no se lo digas a Nuria, mi hermana. Firmado: Hernán García” Me hallaba bastante inquieto, más allá de la visión del ave muerta, este mensaje era sumamente enigmático, Nuria no tenía hermanos y además parecía muy oportuno, ¿acaso sería una broma de mis contertulios matinales?

Subí a la habitación y le pregunté a Nuria: “¿Disculpa, cariño, tienes algún hermano?”

Observé que le cambiaba el semblante y tras un leve titubeo, me respondió: “No, qué va, ¿por qué lo preguntas?”

“Por nada, además, tu apellido es Martínez y no García, ¿verdad?”

A aquella pregunta jamás me contestó, se arrebujó en la cama y me dio las buenas noche.

Estaba confuso, por un lado quería comentar el incidente, pero por otro pensaba que quizás hubiera hablado de más, aquella noche ninguno de los dos logramos conciliar el sueño…


Citar
Makishima
(@makishima)
Trusted Member
Registrado: hace 2 años
Respuestas: 48
Iniciador de tema  

A la mañana siguiente madrugué más de lo normal para que nadie viera el pájaro, pero no había nada de nada, ni el cadáver ni la nota, habría pensado que pudiera ser una alucinación de no ser por la ondulación en la tierra rodeada de polvo rojo… Cuando Nuria volvió de trabajar, le comenté que iba a estar en casa de uno de los parroquianos del bar jugando al mus, que me habían invitado a una partida y que no me esperara despierta, que seguramente se alargara la velada.

Al llegar la noche me fui andando a Alquife, no quise delatarme al coger el coche y además estaba a poco más de 2km. Una enorme verja cubría el pueblo entero, un letrero gigante rezaba “Propiedad de Minas de Alquife S.L.U. Cualquier intrusión en esta propiedad será considerada allanamiento y se tomarán medidas al respecto” A pesar de la advertencia, curiosamente no se veía maquinaria de ningún tipo, me moví 30 pasos al este y encontré el agujero, era pequeño y tuve que gatear, de hecho, un alambre me rasgó el jersey e incluso me hizo un pequeño rasguño. A un par de metros en el otro lado, estaba el pájaro muerto del porche de mi casa sin la nota y con una flecha en la tierra que dejaba ver un pequeño agujero con tierra removida, excavé con las manos y encontré un diario, casi todas las hojas estaban arrancadas pero tras limpiar el cuaderno logré salvar dos entradas, la primera decía lo siguiente:

“Mi nombre es Hernán García Martínez, uso el apellido de mi padre porque no reniego de mi legado, vivo en Alquife con mi hermana y mi madre, nuestro padre supuestamente nos abandonó, pero he descubierto lo que realmente sucedió…”

Una de las últimas hojas tenía la otra parte legible:

“…la mina no se ha derrumbado por un corrimiento de tierras, es la tapadera que se han inventado para no contar el accidente…”

Me dispuse a buscar el bar, el haz de la linterna descubría todo enrojecido, como me habían dicho, incluso encontré un grillo completamente rojizo, era un tono adquirido por el polvo de hierro al oxidarse con el aire, lo cubría todo, columpios, letreros, edificios… Di con el bar que gozaba bastante vetusto con un cartel caído que ponía le chat noir y un gato negro dibujado al lado, pensé para mis adentros que para ser un pueblo tan antiguo, el dueño era un moderno de la época… La música me sacó de mi ensimismamiento, se oía baja, parecía un charleston, entré en el local y todo el mundo se encontraba de espaldas, la mayoría fumaba, no había casi luz y una persona se encontraba bailando al fondo de la sala, pregunte al camarero por un cognac pero ni siquiera se volvió para responderme, limpiaba un vaso distraído mientras observaba la actuación. Encendí la linterna y observé los trajes cubiertos de polvo rojo de la audiencia, alumbré a la cabaretera y vi las cuencas vacías y humeantes, entonces lo comprendí, aquél lugar no olía a cigarro, el camarero desprendía humo pero no estaba fumando… del miedo salté para atrás y al oír el golpe, el camarero empezó a tornar su rostro hacia mí. Salí corriendo como alma que lleva el diablo.

 

Esta historia está basada en hechos reales, este pueblo minero existe y me contaron que pararon la explotación por el derrumbamiento, lo cierto es que con la forma que se extraía empezó a dejar de rentar y ahora se ha retomado la extracción de hierro en el 2020. La historia comprende el momento en que el terreno estaba comprado por Minas de Alquife S.L.U pero todavía no había recibido los fondos de la junta de Andalucía lo cual tuve la suerte de ver por las fotos de unos amigos y era un terreno mágico, os invito a participar de esta historia incluso como el propio Dante. Adjunto una foto de la capilla los pozos para observar el tono rojizo de todo aquello


ResponderCitar
Compartir: